En FP San Ignacio profundizamos en la gestión de las emociones.

La educación emocional es un proceso de aprendizaje continuo, que debería estar presente a lo largo de todo el currículum académico y en general a lo largo de toda la vida.

Todas las personas estamos expuestas a conflictos que pueden afectar al estado emocional e incluso llegar a requerir atención psicopedagógica.

El desarrollo de conocimientos y habilidades sobre la gestión de nuestras emociones,  tienen el objetivo de afrontar mejor los retos que se plantean en la vida cotidiana para poder aumentar el bienestar personal y social.

En FP se han puesto en marcha unas sesiones formativas desarrolladas por el departamento de orientación y que persiguen una serie de objetivos genéricos. 

  • Tomar conciencia de las propias emociones para poder manejarlas y no estar a su merced. Por ejemplo ser capaces de, en momentos de irritabilidad, suavizar estas expresiones de ira, que tanto daño pueden llegar a causar en las relaciones interpersonales.
  • Reconocer las emociones de los demás. Es la capacidad de ser empático, de ponerse en los zapatos del otro y captar las señales (a veces sutiles) que indican que los demás necesitan algo o a alguien.
  • Establecer relaciones. Es la consecuencia natural de disponer de esa habilidad para manejar las emociones de los demás. Las personas que dominan estas habilidades sociales son capaces de interactuar de forma suave y efectiva con los demás.
  • Motivarse a sí mismo. Las emociones nos empujan a la acción. Encaminarlas hacia el logro de objetivos, es esencial para conseguir la automotivación y la ejecución de actividades creativas.